Sobre mí

Pedro Hoyos González

Psicólogo consultor.

 

Mi interés es por la persona, su historia y su sufrimiento, más que por su etiqueta diagnóstica. Mi conocimiento académico y mi bagaje experiencial son herramientas para conocer a la persona, para facilitar el despliegue de su mundo subjetivo, de sus carencias y conflictos, en ningún caso para prescribir, catalogar, psicopatologizar o estigmatizar.

  • Graduado en Psicología por la Universidad Nacional de Educación a Distancia.
  • Máster en Psicoterapia Psicoanalítica por la Universidad Complutense de Madrid.
  • Estoy formado en terapia cognitivo-conductual, psicoanálisis, terapia de aceptación y compromiso, acompañamiento terapéutico y coaching.

Todas las personas tenemos puntos ciegos, ángulos que no podemos o no queremos ver de nosotros mismos, que pueden tener efectos dañinos en el otro. Como realización personal y profesional hice mi propio análisis.

Se dice que no hay guerra más cruel que la de uno contra uno mismo. Pero nuestro sufrimiento no es sólo nuestro, a veces las peores ideologías son las que interiorizamos sin darnos cuenta. Ahora los sufrimientos psíquicos se entienden como enfermedades. Bajo esta ideología, Hamlet no estaría atribulado en su conflicto edípico inconsciente, sino que tendría depresión mayor; Huckleberry Finn no sería un niño superviviente de la pobreza, sino un TDAH; el capitán Ahab no tendría un inextricable conflicto obsesivo, necesitaría medicación.

Las etiquetas diagnósticas, aunque respetables, y a veces necesarias, no nos dicen nada sobre lo que le ocurre a la persona. Se hacen por mera recopilación de síntomas; pero un síntoma, además de un déficit, es una defensa, que permite un equilibrio. Una defensa, además, puede servir a distintas estructuras psíquicas.

El empobrecimiento de la subjetividad, de la palabra, de los vínculos humanos, nos deja más vulnerables a la locura o al sufrimiento. Cuando una persona sufre, sufre también por la incomprensión de los que le rodean.

En mi consulta le ofrezco un espacio, vacío de ruido mediático, una escucha activa, sin juicios sobre su persona, para que la palabra, su palabra, pueda ser recuperada.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies