Tag Archive coronavirus

MENSAJE DE ALERTA INTERNACIONAL DE PROFESIONALES DE LA SALUD A LOS GOBIERNOS Y CIUDADANOS DEL MUNDO

ALTO a : el terror, la sinrazón, la manipulación, la dictadura, las mentiras
y la mayor estafa sanitaria del siglo XXI.

26 de agosto de 2020

Nosotros, profesionales de la salud, de varios países del mundo:

1. Decimos: ALTO a todas las medidas demenciales y desproporcionadas que se han
tomado desde un principio para luchar contra el SARS-CoV-2 (encierro, bloqueo de
la economía y la educación, distanciamiento social, uso de mascarillas para todos,
etc.) porque están completamente injustificadas, no se basan en ninguna evidencia
científica y violan los principios básicos de la medicina basada en la evidencia. Por
otro lado, por supuesto, apoyamos medidas razonables, como las recomendaciones de
lavarse las manos, estornudar o toser en el codo, utilizar un pañuelo desechable, etc.
Esta no es la primera vez que la humanidad se enfrenta a un nuevo virus: sufrió el
H2N2 en 1957, el H3N2 en 1968, el SARS-CoV en 2003, el H5N1 en 2004, el H1N1
en 2009, el MERS-CoV en 2012 y se enfrenta todos los años al virus de la gripe
estacional. Sin embargo, ninguna de las medidas tomadas con el SARS-CoV-2 se
tomó con estos virus. Nos dicen:

-“Pero el SARS-CoV-2 es muy contagioso” y respondemos: ES ABSOLUTAMENTE
FALSO. Esta afirmación también es rechazada por expertos de renombre
internacional (1). Una simple comparación con otros virus deja ver que la
contagiosidad del SARS-CoV-2 es moderada (2, 3). Son enfermedades como el
sarampión las que pueden describirse como altamente contagiosas. Por ejemplo, una
persona con sarampión puede infectar hasta a 20 personas, mientras que una persona
infectada con este coronavirus solo infecta a 2 o 3: 10 veces menos que el sarampión.

– “Pero este es un virus nuevo” y respondemos: el H1N1 y los otros virus mencionados
también eran virus nuevos. Sin embargo: no se confinaron países, no se bloqueó la
economía mundial, no se paralizó el sistema educativo, no se practicó el
distanciamiento social y no se le dijo a la gente sana que usase mascarillas. Además,
algunos expertos aseguran que este virus puede que ya haya circulado con anterioridad
pero que no nos dimos cuenta (4).

– “Pero no tenemos vacuna” y respondemos: al inicio del H1N1 tampoco teníamos
vacuna, como en los días del SARS-CoV. Sin embargo: no se confinaron países, no se
bloqueó la economía mundial, no se paralizó el sistema educativo, no se practicó
distanciamiento social y no se le dijo a la gente sana que use mascarillas.

– “Pero este virus es mucho más mortal “y respondemos: ES ABSOLUTAMENTE
FALSO. Pues solo en comparación con la gripe y si tenemos en cuenta el período
comprendido entre el 1 de noviembre y el 31 de marzo, hubo a nivel mundial -cuando
se tomaron estas medidas-: 860.000 casos y 40.000 muertes mientras la gripe en el
mismo período de cinco meses infecta, en promedio, a 420 millones de personas y
mata a 270.000. Además, la tasa de letalidad anunciada por la OMS (3,4%) estaba
muy sobreestimada y fue rechazada desde el principio por eminentes expertos en
epidemiología (5). Pero, incluso aceptando esta tasa de letalidad, vemos que este
coronavirus es tres veces menos mortal que el de 2003 (10%) y 10 veces menos mortal
que el de 2012 (35%).

– “Pero la COVID-19 es una enfermedad grave” y respondemos: ES
ABSOLUTAMENTE FALSO. El SARS-CoV-2 es un virus benigno para la
población en general porque da el 85% de las formas benignas, el 99% de las personas
infectadas se recupera, no constituye un peligro para las mujeres embarazadas ni para
los niños (a diferencia de la gripe), se propaga menos rápido que la gripe (6) y el 90%
de los que mueren son ancianos (que, por supuesto, deben ser protegidos como otras
poblaciones en riesgo). Por eso, los expertos calificaron de “delirium” la afirmación
de que se trata de una enfermedad grave y dijeron el 19 de agosto que “no es peor que
la gripe” (7).

-“Pero hay personas asintomáticas” y respondemos: también en la gripe el 77% de los
infectados son asintomáticos y también pueden transmitir el virus (8). Sin embargo: a
las personas sanas no se les dice cada año que usen mascarillas y que no se socialicen
a pesar de que la gripe infecta a mil millones de personas y mata a 650.000.

-“Pero este virus conlleva la saturación de los hospitales” y respondemos: ES
ABSOLUTAMENTE FALSO. La saturación sólo afecta a algunos hospitales pero se
hace creer a la gente que todo el sistema hospitalario está saturado o que la saturación
es inminente cuando hay miles de hospitales en algunos países. ¿Es razonable y
verdadero atribuir, por ejemplo, a 1000 o 2000 hospitales una situación que solo afecta
a 4 o 5 hospitales? Tampoco es de extrañar que algunos hospitales estén saturados por
ser centros epidémicos (como la región de la Lombardía en Italia o Nueva York en
Estados Unidos). No hay que olvidar que los hospitales de muchos países se han visto
desbordados (incluidos los cuidados intensivos) en anteriores epidemias de gripe (9)
y que en esas épocas se hablaba también de: “tsunami” de pacientes en los hospitales,
“hospitales saturados”, carpas levantadas fuera de los hospitales, “zonas de guerra”,
“hospitales colapsados” y un “estado de emergencia”. Y sin embargo: no confinamos
países enteros, no bloqueamos la economía mundial, no paralizamos el sistema
educativo, no practicamos el distanciamiento social y no les dijimos a las personas
sanas que usaran mascarillas.

2. Decimos: ALTO a estas medidas demenciales también por sus catastróficas
consecuencias que ya han comenzado a aparecer: suicidio de personas angustiadas
como se ha reportado en China, desarrollo de patologías psiquiátricas, paralización de
los itinerarios educativos de los escolares y estudiantes universitarios, impactos
negativos y peligros en los animales, desatención de otras enfermedades
(especialmente crónicas) y aumento de su mortalidad, violencia doméstica, pérdidas
económicas, desempleo, crisis económica importante (pocas personas saben que la
crisis económica de 2007-2008 conllevó el suicidio de al menos 13.000 personas sólo
en Europa y América del Norte), graves consecuencias para la agricultura,
desestabilización de países y paz social y riesgo de estallido de guerras. Un editorial
(5) publicado en el European Journal Of Clinical Investigation denunció, desde el
principio, las daños de: medidas extremas tomadas sin fundamento en evidencias,
información exagerada sobre la peligrosidad real del virus y difusión de noticias falsas
(incluso por revistas prestigiosas). Algunos incluso llegaron a comparar esta
pandemia con la de la gripe de 1918, lo que es una MENTIRA y una manipulación
ya que aquella mató a 50 millones de personas, cosa que no tiene absolutamente nada
que ver con la tasa de muertos de este coronavirus.

3. RECHAZAMOS la obligación de las aplicaciones de rastreo de contactos como es
el caso en algunos países porque el SARS-CoV-2 es un virus benigno que no justifica
en absoluto una tal medida. Además, de acuerdo con las recomendaciones
internacionales e independientemente de la gravedad de una pandemia (moderada,
alta, muy alta), no se recomienda el rastreo de contactos. En las epidemias de gripe,
¿realizamos el rastreo de contactos? Sin embargo, el virus de la gripe infecta a muchas
más personas y conlleva a más poblaciones en riesgo que este coronavirus.

4. Decimos: ALTO a la censura a los expertos y profesionales de la salud para evitar
que digan la verdad (10) (particularmente en los países que dicen ser democráticos).

5. Compartimos la opinión de los expertos que denuncian la inclusión de las pruebas
de detección en el recuento de casos, incluso si los sujetos están sanos y no tienen
síntomas. Esto ha conllevado a una sobreestimación de casos. Cabe recordar que la
definición de caso (11) en epidemiología es: “la concurrencia de muchos desenlaces
posibles: enfermedades, complicaciones, secuelas, muerte. En la llamada vigilancia
del síndrome, definimos como caso la ocurrencia de eventos inespecíficos como
agrupaciones de síntomas o motivos de búsqueda de atención, hospitalizaciones,
llamadas a servicios de emergencia”. Por tanto, decimos: debemos separar las pruebas
de detección de los casos y debemos dejar de mezclarlos.

6. Compartimos la opinión de los expertos que denuncian el hecho de que no se hace
distinción entre personas que han muerto por el virus y personas que han muerto con
el virus (con patologías concomitantes), el hecho de que la causa de la muerte se
atribuya al SARS-CoV-2 sin una prueba o autopsia y que se presione a los médicos
para que marquen la COVID-19 como la causa de la muerte, a pesar de que el paciente
haya muerto por otras causas. Esto lleva a una sobreestimación del número de muertes
y constituye una manipulación escandalosa de las cifras porque durante las
epidemias de gripe estacional, por ejemplo, no obramos de la misma manera. Incluso
más del 20% de los pacientes con COVID también están coinfectados con otros virus
respiratorios (12). Después de la reevaluación, solo el 12% de los certificados de
defunción en un país europeo (13) mostraron una causa directa del coronavirus. En
otro país europeo, los profesores Yoon Loke y Carl Heneghan han demostrado que un
paciente que dio positivo en la prueba pero fue tratado con éxito y luego dado de alta
del hospital seguirá contando como una muerte por COVID incluso si ha tenido un
ataque al corazón o fue atropellado por un autobús tres meses después. El director de
los CDC (Centres for Disease Control and Prevention, Centros para el Control y la
Prevención de Enfermedades) de un país de América del Norte reconoció el 31 de
julio que los hospitales tenían un incentivo financiero perverso para inflar las cifras de
muertes por coronavirus.

7. Compartimos la opinión de los expertos que han llamado la atención contra la
intubación casi sistemática de algunos pacientes, por el miedo demencial al virus. Los
protocolos deben modificarse cuando han provocado un elevado número de muertes
(14).

8. Decimos: es importante que se realice una revisión del desempeño analítico y
clínico de las pruebas puestas en el mercado, incluidas las pruebas virológicas.
Muchos kits están actualmente en uso mientras sin que haya sido evaluada una parte
significativa de su desempeño (por ejemplo: especificidad analítica, especialmente
para los cuatro coronavirus estacionales), lo cual plantea un serio problema porque
además de los casos de falsos negativos, su lectura reporta preocupantes falsos
positivos, que pueden sobrestimar el número de casos y muertes. Según un profesor de
microbiología (7), la tasa de falsos positivos puede llegar al 20%. Algunos artículos
científicos que reportan estos casos de falsos positivos han sido censurados (15). Por
eso decimos: ALTO a la obligación de las pruebas de cribado por esta falta de
fiabilidad y de verificación de su ejecución y porque nada en este coronavirus (que
es un virus benigno y con una baja tasa de letalidad) lo justifica. Como dijimos: la
gripe infecta a mil millones de personas cada año, 30 veces más que el SARS-CoV-2
y, sin embargo, no se requiere ninguna prueba para viajar.

9. Les decimos a los ciudadanos: no tengáis miedo, este virus es benigno a menos que
forméis parte de las poblaciones de riesgo. Si las cadenas de televisión hacen lo mismo
con la gripe, ¡las cifras serán mucho más altas que las del coronavirus! La televisión
os ofrecerá todos los días un promedio de 3 millones de casos y 2.000 muertes por
gripe. Y para la tuberculosis, la televisión os informará todos los días de media:
30.000 casos y 5.000 muertes. De hecho, el virus de la gripe o influenza infecta a mil
millones de personas cada año y mata a 650.000, y la tuberculosis infecta anualmente
a 10,4 millones y mata a 1,8 millones de personas. Además, en la televisión os
informan sobre “casos” cuando se trata de detecciones y no de casos. Un artículo
científico, SARS-CoV-2: fear versus data (SARS-CoV-2: miedo versus datos),
publicado en el International Journal of Antimicrobial Agents, puso de manifiesto que
el peligro del virus está sobrestimado y que el miedo podría ser más peligroso que el
propio virus.

10. Les decimos a los ciudadanos: lavarse las manos es un acto reflejo que debemos
tener a lo largo de la vida, haya o no coronavirus, porque es la medida de higiene más
eficaz. Pero llevar una mascarilla cuando no estás enfermo y practicar el
distanciamiento social no forma parte de la higiene ni de la preservación de la salud
pública, sino que es una locura. Llevar una mascarilla durante mucho tiempo tiene
varios efectos indeseables para vuestra salud (16) y se convierte en un nido de
gérmenes. “El virus puede concentrarse en la mascarilla y, cuando te la quitas, el
virus puede transferirse a las manos y, de ese modo, propagarse”, dijo el Dr. Anders
Tegnell, epidemiólogo. Cuando se le preguntó si las personas corrían un mayor peligro
al usar mascarillas, la Dra. Jenny Harries respondió: “Debido a estos problemas de
manipulación [de las mascarillas], las personas pueden correr un mayor riesgo”.
Incluso los dentistas han advertido recientemente sobre los efectos graves en la salud
buco-dental, ya que descubren que el uso de máscaras durante períodos prolongados
conduce a enfermedades como caries, enfermedades periodontales o muy mal aliento.
“Vemos a muchas personas con más inflamación, más caries y enfermedades de las
encías… Constatamos una inflamación de las encías en personas que han estado
sanas desde siempre y caries en personas que nunca antes las habían tenido. …
Alrededor del 50% de nuestros pacientes se ven afectados por esto”, declara el Dr.
Rob Ramondi, dentista. “La gente tiende a respirar por la boca en lugar de por la
nariz cuando usa una mascarilla… La respiración bucal provoca sequedad en la
boca, lo que conlleva una disminución de la saliva. La saliva es lo que combate las
bacterias y limpia los dientes… Los pacientes nos dicen: “Vaya, me huele el aliento,
necesito una limpieza”. [Pero] cuando tiene mal aliento, o ya tiene una enfermedad
periodontal o tiene muchas bacterias en la lengua debido a la boca seca… Las
enfermedades de las encías, o enfermedades periodontales, eventualmente
provocarán un accidente cerebrovascular y un mayor riesgo de ataque cardíaco”,
explica el Dr. Marc Sclafani, otro dentista. Además, muchos de ustedes se están
quejando de estas mascarillas, especialmente en esta época de verano. Debéis saber
que la boca y la nariz no deben bloquearse. Lo que llevas es una mascarilla,
aparentemente, pero en realidad es un bozal de tu libertad. Sobre todo porque, como
dicen varios expertos, incluido el profesor Yoram Lass, la epidemia ha terminado en la
mayoría de los países y los que dicen lo contrario son unos MENTIROSOS.
Diciéndoos que la epidemia no ha terminado, al blandir la amenaza de una segunda ola
(que no se basa en ninguna evidencia), al exigiros que uséis una mascarilla y
practiquéis el distanciamiento social, el objetivo es, de hecho, prolongar el miedo
hasta que se fabrique una vacuna y que la aceptéis mejor.

11. Decimos a las compañías aéreas: varios estudios científicos han demostrado un
vínculo entre la higiene excesiva y el desarrollo de enfermedades alérgicas,
autoinmunes, inflamatorias o ciertos cánceres. Esto es lo que llamamos en medicina:
la hipótesis higienista. Por lo tanto, eliminad las operaciones de desinfección y
quitadles a vuestros empleados las mascarillas y los ridículos complementos
protectores que vimos en los medios de comunicación (17). Hacer esto es un
sinsentido. Los aeropuertos también deben dejar de tomar temperatura y de imponer
cuarentenas. El SARS-CoV-2 no es la Peste Negra. Vosotras también, como los
ciudadanos, habéis sido manipuladas.

12. Les decimos a los gobiernos: levantad todas las restricciones y obligaciones a los
ciudadanos (estado de emergencia, uso obligatorio de la mascarilla, distanciamiento
social, etc.) porque son estúpidas y puramente dictatoriales y no tienen nada que ver
con la medicina. o la higiene o la preservación de la salud pública. No hay ninguna
razón científica o médica para que los ciudadanos no enfermos usen una mascarilla
(5). El doctor Pascal Sacré, anestesiólogo-reanimador, dijo: “Obligar a todos a
usarlas todo el tiempo, mientras la epidemia desaparece, es una aberración científica
y médica”. El profesor Didier Raoult dice: “La decisión de confinar, como la decisión
de usar mascarillas… no se basan en datos científicos…”. Las Dra. Lisa Brosseau y
Margaret Sietsema, expertas en protección respiratoria, dicen: “No recomendamos
exigir al público en general que no tenga síntomas de la enfermedad COVID-19 que
usen con regularidad mascarillas de tela o quirúrgicas porque: no hay ninguna
evidencia científica de que sean efectivas para reducir el riesgo de transmisión del
SARS-CoV-2… ”. El profesor Maël Lemoine también precisó que el cambio de
discurso sobre las mascarillas es: “político, no científico”. En algunos países asiáticos,
las personas usan mascarillas durante todo el año (para protegerse de la
contaminación, entre otras cosas). ¿Este uso generalizado de mascarillas en estos
países les impide que tengan epidemias de coronavirus? ¿Este uso generalizado de
mascarillas en estos países evita que cada año tengan epidemias de gripe u otros virus
respiratorios? La respuesta es, por supuesto: no. Por otro lado, con los 8 millones de
toneladas de plástico que ya se vierten en los océanos cada año, las mascarillas y
guantes añaden una nueva amenaza y constituyen una contaminación particularmente
peligrosa para nuestra salud y para la vida silvestre. Solo en Italia, si solo el 1% de las
mascarillas actualmente en uso fueran arrojadas a la naturaleza, 10 millones de
mascarillas terminarían en el océano cada mes (18). Además, ¡las mascarillas
quirúrgicas tardan hasta 450 años en descomponerse! Por lo tanto, decimos a los
gobiernos: ALTO a estas medidas ilegales y peligrosas de uso obligatorio de
mascarillas.

13. Le decimos a la policía: los ciudadanos os deben mucho porque vosotros sois cada
día los garantes de su seguridad y del respeto del orden y la ley. Pero esto no significa
someterse ciegamente a órdenes injustas. Fue este error el que condujo a la Segunda
Guerra Mundial y a la muerte de 50 millones de personas. Por eso os decimos: haced
cumplir la ley pero no la injusticia y la dictadura, rechazad imponer estas medidas,
rechazad amonestar verbalmente a vuestros conciudadanos (cuando no llevan máscara
por ejemplo), no les golpeéis, no les detengáis. No seáis los instrumentos de la
dictadura. Poneos de parte de los ciudadanos y seguid el buen ejemplo de los
oficiales de policía estadounidenses que apoyaron a los ciudadanos arrodillándose con
ellos. Os aseguramos que estas medidas no tienen nada que ver con la medicina ni con
la higiene ni con la preservación de la salud pública, son dictadura y locura.

14. Decimos a los ciudadanos: debemos respetar la ley. Pero esto no significa
sumisión ciega a la sinrazón, la injusticia o la dictadura. Fue esta sumisión ciega de los
ciudadanos a leyes injustas lo que condujo a la Segunda Guerra Mundial con la muerte
de 50 millones de personas. Nacisteis libres y debéis vivir libres, por eso: no tengáis
miedo y, si no estáis enfermos: quitaos las mascarillas, salid de casa como y cuando
queráis y sin distanciamiento social, pero hacedlo pacíficamente y sin violencia. Los
profesores Carl Heneghan y Tom Jefferson, epidemiólogos con gran experiencia en
medicina basada en evidencia, dicen: “No hay evidencia científica que respalde la
desastrosa regla de los dos metros. Se están utilizando investigaciones de mala
calidad para justificar una política de enormes consecuencias para todos”.

15. Decimos que es necesaria una reforma total de la OMS. Los éxitos de la OMS son
indiscutibles: se han salvado millones de vidas gracias a los programas de vacunación
contra la viruela y se ha reducido el consumo de tabaco en todo el mundo. Pero el
mayor problema de la OMS es que durante varios años ha sido financiada en un 80%
por empresas (especialmente farmacéuticas) y donantes privados (en concreto una
fundación muy conocida) y los escándalos se van acumulando: falsa alarma sobre el
H1N1 bajo la influencia de los grupos de presión farmacéuticos, inquietante
complacencia hacia el glifosato que la OMS había declarado seguro a pesar de las
víctimas del herbicida, ceguera ante las consecuencias de la contaminación vinculada
a las empresas petroleras en África, minusvaloración de la mortalidad humana de los
desastres nucleares de Chernobyl a Fukushima y los desastres del uso de municiones
de uranio empobrecido en Irak o los Balcanes, no reconocimiento de la Artemisia para
proteger los intereses de las empresas farmacéuticas a pesar de su probada eficacia en
el tratamiento de la malaria. La independencia de la organización se ve comprometida
tanto por la influencia de los grupos de presión industriales, especialmente
farmacéuticos, como por los intereses de sus estados miembros, en particular: China.

El presidente de un país dijo: “Creo que la Organización Mundial de la Salud debería
avergonzarse de sí misma porque se han convertido en portavoces de China”. La
institución ginebrina, que había subestimado la amenaza del ébola (más de once mil
muertos) también está acusada de desatender las enfermedades tropicales en pos de
mercados más jugosos. Una encuesta realizada en 2016 (La OMS en las garras de los
grupos de presión) (19) proporcionó una radiografía edificante de la OMS al dibujar el
retrato de una estructura debilitada, sujeta a múltiples conflictos de intereses. Esta
investigación ha demostrado cuánto y cómo predominan los intereses privados
sobre los problemas de salud pública en la OMS. No es aceptable que el dinero que
la financia provenga principalmente de una sola persona y que esté infiltrada por
lobbies. Recientemente, la OMS se desacreditó aún más al caer en la trampa de Lancet
Gate cuando un simple estudiante podría haber descubierto que era un estudio
fraudulento. En el momento de la gripe H1N1: el Dr. Wolfgang Wodarg, presidente
del Comité de Salud de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, criticó la
influencia de la industria farmacéutica en los científicos y funcionarios del la OMS,
diciendo que ha llevado a una situación en la que “innecesariamente millones de
personas sanas estaban en riesgo por vacunas mal probadas” y que para una cepa de
gripe era “mucho menos dañina” que todas las epidemias de gripe precedentes (20).
Tenía toda la razón ya que, más tarde, la vacuna causó 1.500 víctimas de narcolepsia,
el 80% de las cuales eran niños, como veremos. También culpó a la OMS de alimentar
los temores de una “falsa pandemia”, lo llamó “uno de los mayores escándalos
médicos de este siglo” y pidió que se abriera una investigación. De hecho, la OMS
ha cambiado los criterios para declarar una pandemia (así como la gravedad) bajo la
influencia de los grupos de presión farmacéuticos para que puedan vender vacunas a
países de todo el mundo. Según un informe (21) de la Asamblea Parlamentaria del
Consejo de Europa sobre el manejo de la gripe H1N1, incluido por la OMS: “el
desperdicio de importantes fondos públicos y la existencia de temores injustificados
relacionados con los riesgos para la salud… Se han identificado graves lagunas con
respecto a la transparencia de los procesos de toma de decisiones relacionados con la
pandemia, lo que suscita preocupaciones sobre la posible influencia que la industria
farmacéutica podría haber ejercido en las decisiones clave relacionadas con la
pandemia. La Asamblea teme que esta falta de transparencia y rendición de cuentas
debilite la confianza de los ciudadanos en las opiniones de las principales
organizaciones de salud pública “.

La historia se repite hoy con exactamente los mismos actores y el mismo compañero
de miedo. El ex secretario general del departamento de salud pública de la OMS
reveló en otra encuesta (TrustWHO) que en el momento del H1N1 nadie tenía miedo
en la OMS y que no conocía a nadie en el OMS que se hubiera vacunado, incluida
la ex directora general: la china Margaret Chan (22). Pese a ser un alto funcionario de
la OMS, él y la mayoría de sus colegas han sido excluidos de una reunión entre el
Director General y las empresas farmacéuticas que fabrican la vacuna y la razón fue:
“esta es una reunión privada”…

16. Decimos que se debe abrir una investigación y que se interrogue a ciertos
funcionarios de la OMS, en particular al que ha estado promoviendo el confinamiento
internacional, lo cual es una herejía desde el punto de vista médico y una estafa que ha
llevado al mundo por mal camino. De hecho, el 25 de febrero de 2020: el jefe de la
misión internacional de observación del coronavirus en China elogió la respuesta de
Beijing a la epidemia (23). Dijo que China ha tenido éxito con métodos “anticuados”,
enfatizó que “el mundo necesitaba las lecciones de China”, de las que se debía
aprender y que si él tuviera el COVID- 19, buscaría tratamiento gustosamente en
China. Otra vez, también describió a China (24) como “muy abierta” y “muy
transparente”.

¿Cómo podemos creer estas declaraciones? ¿Cómo puede alguien creer que si él
tuviera COVID-19 iría a China para recibir tratamiento? ¿Cómo puede alguien creer
que el mundo debería inspirarse en China y que la lucha contra la epidemia debería
hacerse “con métodos anticuados”? Lo que es alucinante es que consiguió hacer tragar
sus lechugas al mundo entero. Porque lamentablemente: desde sus declaraciones y el
informe que supervisó (donde podemos leer que los métodos chinos son: “ágiles y
ambiciosos”), los países del mundo han puesto en marcha medidas desproporcionadas
y han seguido ciegamente a la OMS confinando sus poblaciones. El miedo y la
psicosis se han propagado al presentar el SARS-CoV-2 como un virus muy peligroso o
de mortalidad masiva cuando no lo es en absoluto. Afortunadamente, una entrevista
con él mostró una parte significativa de la verdad y el conflicto de intereses de la OMS
con China cuando una periodista le preguntó sobre la negativa de la adhesión de
Taiwán (que está en conflicto con China) por la OMS: fingió no escuchar la pregunta
y, cuando se le volvió a hacer, ¡cortó la comunicación! (el video ha sido visto más de 8
millones de veces) (25). Él también dijo a fines de febrero: “Actualmente, solo hay un
medicamento que creemos que podría tener alguna efectividad real: el Remdesivir”.
¿Cómo puede decir eso incluso antes de que salgan los resultados? ¿Y por qué lo dijo?
Los canadienses electos en la Cámara de los Comunes (26) incluso convocaron a este
funcionario de la OMS a comparecer después de que rechazara las invitaciones a
testificar ante el Comité Permanente de Salud. Incluso el líder interino del Partido
Conservador Canadiense ha cuestionado la exactitud de los datos de la OMS sobre el
COVID-19. De hecho, decir que China ha reducido el número de casos o gestionado
bien la epidemia y aplanado la curva gracias al confinamiento es pura mentira y no se
basa en ninguna evidencia porque nadie es capaz de dar la cifra del número de casos o
muertes en China si no hubiera impuesto el confinamiento. Además, meses después:
¡el mundo descubrió que esos números ni siquiera eran ciertos!

Recientemente, tres países africanos expulsaron a funcionarios de la OMS porque,
según algunos de estos estados, estaban falsificando el número de casos
inflándolos.

Las personas que están detrás del encierro, la psicosis y el terror global, cuando ven la
avalancha de gente hacia las tiendas, la gente discutiendo por harina o papel higiénico,
las distancias de un metro como si fuera la peste, personas confinadas como si fueran
animales, calles desinfectadas, policías golpeando a los ciudadanos que salen, drones y
helicópteros movilizados, personas que se salen con salvoconductos, la utilización de
mascarillas a pesar del final de la epidemia y el hecho de que la gente no esté enferma,
no se excluye que se rían de la facilidad con la que han manejado países enteros y tal
vez incluso les digan: corderos.

La locura ha llegado al punto de que en algunos países: las playas han sido
desinfectadas con lejía, los bomberos con barba y bigote prohibidos en el trabajo, se
ha instalado plexiglás en todas partes (incluso en las aulas de las escuelas) como si
fuese la Peste Negra, se detuvo un tren porque una persona no llevaba la mascarilla
puesta, familias privadas de ver a sus muertos (como si el virus fuera a saltar de su
cuerpo y morderlos), septuagenarios multados por haber salido a tirar la basura y
¡hasta se han “aislado” monedas y billetes procedentes del extranjero! ¿Cómo han
podido los países aceptar caer en este nivel de locura, estupidez y dictadura?
Especialmente aquellos que dicen ser democráticos. Todo esto por un virus que causa
el 85% de las formas leves y del que se recupera el 99% de las personas infectadas. La
OMS instó al mundo a copiar la respuesta de China al COVID-19 y lo ha logrado;
todos los países del mundo, siguiendo ciegamente a la OMS, se han convertido en una
copia certificada de China. Solo unos pocos países se han negado a imitar tontamente
a otros, como Suecia o Bielorrusia, por lo que pueden ser elogiados. El presidente de
un país europeo tenía razón al decir: “Esto es solo una psicosis más peligrosa que el
propio virus”. Expertos de renombre internacional han calificado la alerta global de
“desproporcionada”. Profesor Jean-François Toussaint ha dicho: “Me parece que la
OMS tiene una responsabilidad muy grande al no haber sabido establecer la
prioridad, al haber seguido repitiendo incansablemente que era una amenaza para la
humanidad” (Jornal International de Médecine, 13 de junio de 2020).

17. Decimos que es necesario dejar de seguir ciegamente a la OMS porque no es una
sociedad científica y está lejos de ser independiente, como hemos visto.
Cuando se le preguntó sobre el motivo de la decisión de hacer obligatorias 11 vacunas,
una ex ministro de Salud (27) de un país europeo respondió: “Es una decisión de
salud pública que, de hecho, responde a un objetivo mundial de la OMS que exige
hoy a todos los países del mundo que tengan el 95% de niños vacunados con las
vacunas necesarias”.

También recomendamos a los gobiernos que elijan a los expertos que los asesoran y
eviten a los que tengan vínculos con las empresas farmacéuticas.
Un eminente profesor de enfermedades infecciosas hizo esta observación sobre
algunos expertos de un país europeo: “Un miembro eminente de la comisión de
Enfermedades Transmisibles de este Alto Consejo ha recibido así 90.741 euros de la
industria farmacéutica, incluidos 16.563 euros de [un laboratorio farmacéutico que
produce una molécula competidora de hidroxicloroquina]. Sin embargo, es este Alto
Consejo el que emitió el famoso dictamen que prohíbe la hidroxicloroquina, salvo
para los moribundos… No veo rastro en este dictamen de cumplimiento del
procedimiento para la gestión de conflictos de interés… Si un miembro presenta un
conflicto de intereses mayor, debe abandonar la sesión y no participar en los debates
ni en la redacción del dictamen … Sin embargo, en la parte inferior de este dictamen,
no se mencionan conflictos de interés ni el número de miembros cualificados que
participaron en la votación. Se trata de una grave infracción de la normativa”.
Un ex editor del New England Journal of Medicine declaró: “La industria
farmacéutica compra a la profesión médica, no sólo en términos de práctica de la
medicina, sino también en términos de enseñanza e investigación. Las instituciones
académicas de este país se permiten ser agentes remunerados de la industria
farmacéutica. Me parece vergonzoso” (28). Por supuesto, esto no debe generalizarse a
todo el mundo.

18. Les decimos a los gobiernos: dejen de seguir – en las epidemias – los modelos
matemáticos que son cosas virtuales ajenas a la realidad y que han llevado al mundo
por mal camino en varias ocasiones y han servido de justificación para políticas
demenciales de confinamiento. De hecho, una universidad europea que tiene fuertes
vínculos con la OMS había dicho que:

-50.000 británicos morirían de la enfermedad de las vacas locas cuando al final sólo
fallecieron 177.

-la gripe aviar iba a matar a 200 millones de personas cuando sólo murieron 282.

-la gripe H1N1 iba a matar a 65.000 británicos cuando sólo fallecieron 457 (29). La
tasa de mortalidad también fue exagerada ya que la gripe H1N1 terminó siendo mucho
menos peligrosa, lo que llevó a muchos a denunciar el considerable dinero, tiempo y
recursos invertidos en una gripe leve. En ese momento, la prensa descubrió que el
rector de esta universidad (30), que asesoraba a la OMS y a los gobiernos, percibía un
salario de 116.000 libras esterlinas al año del fabricante de la vacuna H1N1.

Y hoy, sobre la base del mismo modelo defectuoso, desarrollado para la planificación
de la pandemia de gripe, hicieron sus predicciones astrológicas sobre COVID-19;
dijeron que 500.000 morirían en el Reino Unido, 2,2 millones en los Estados Unidos,
70.000 en Suecia y entre 300.000 y 500.000 en Francia (31). ¿Quién puede creer estos
números demenciales? Por eso mismo el profesor Didier Raoult califica estos modelos
como: “versión moderna de adivinaciones”. El profesor John Ashton también
denunció estas predicciones astrológicas y el hecho de que posean algún tipo de
carisma religioso. Además, la prensa ha descubierto que quien, en esta universidad
animó a los gobiernos al confinamiento ni siquiera respeta lo que les recomendaba
(32). Allí también merece la pena realizar una encuesta entre algunos funcionarios de
esta universidad europea. El profesor Jean-François Toussaint dijo a propósito del
confinamiento: Debemos a toda costa evitar que cualquier gobierno tome un día una
decisión de este tipo. Sobre todo porque la instrumentalización de la pandemia con
confinamientos generalizados para la mitad de la humanidad solo habrá tenido como
resultado el fortalecimiento de los regímenes autoritarios y la suspensión de las
campañas de prevención contra las principales enfermedades mortales. En Francia,
las simulaciones que estiman que se han salvado 60.000 vidas son pura fantasía”. El
famoso lema internacional: “Quédate en casa, salva vidas” era simplemente un
engaño. Antes bien, al contrario, el confinamiento ha matado a mucha gente.

19. RECHAZAMOS la obligación de la vacuna y RECHAZAMOS la obligación de
un certificado de vacunación contra el coronavirus para viajar, por los siguientes
motivos:

-La vacuna no es imprescindible porque el 85% de las formas son benignas, el 99% de
las personas infectadas se recuperan y los niños y las mujeres embarazadas no corren
riesgo. Además, una gran parte de la población ya está protegida contra el SARSCoV-
2 gracias a la inmunidad cruzada adquirida con los coronavirus estacionales (33).
Decir que no estamos seguros es UNA MENTIRA y cuestionar la duración o eficacia
de esta protección es una manipulación para proteger el plan comercial de la vacuna.

-Es un virus de ARN, por lo tanto más propenso a mutaciones y la vacuna peligra de
ser ineficaz.

-Los ensayos de vacunas se llevan a cabo a toda prisa (34) y algunos piden que se
agilicen los procedimientos de prueba y se prescinda de los habituales ensayos con
animales, lo que es arriesgado. Probar las vacunas sin tomarse el tiempo para entender
completamente los riesgos de seguridad podría conducir a contratiempos injustificados
durante la pandemia y en el futuro.

Los ensayos precedentes de vacunación contra los coronavirus son preocupantes
(34):

En 2004, una de las vacunas desarrolladas contra el SARS causó hepatitis en animales
en los que se había probado. Otra vacuna en fase de prueba había causado graves
daños pulmonares en animales de laboratorio, haciéndolos más susceptibles a futuras
infecciones. Las vacunas desarrolladas contra otro coronavirus, el virus de la
peritonitis infecciosa felina, aumentaban el riesgo de que los gatos desarrollasen la
enfermedad causada por el virus. Se han observado fenómenos similares en estudios
con animales para otros virus, incluido el coronavirus que causa el SARS.

-Algunas vacunas están siendo probadas por empresas que no tienen experiencia en
la fabricación y comercialización de vacunas y que utilizan nuevas tecnologías en
medicina cuyos beneficios y riesgos para la salud desconocemos.

-La búsqueda del beneficio económico de muchas empresas farmacéuticas a costa de
la salud de las poblaciones (sin generalizar por supuesto sobre la totalidad). El jefe de
una empresa farmacéutica dijo a sus accionistas durante la gripe H1N1: “Esta vacuna
será una oportunidad importante en términos de ingresos. Este es un buen impulso
para nosotros, para la facturación y para el flujo de caja” (27).

El ex ministro de Sanidad de un país europeo declaró el 23 de mayo de 2020:
“Cuando hay una epidemia como la COVID, vemos: mortalidad, cuando somos
médicos,… o vemos: sufrimiento. Y hay gente que ve: dólares … tienes grandes
laboratorios que dicen: es el momento, ahora o nunca, de ganar miles de millones”
(35).

El 16 de junio de 2020, el profesor Christian Perronne, especialista en enfermedades
infecciosas, en Radio Sud Sud por la vacunación contra el coronavirus: “No tenemos
ninguna necesidad… Todo eso es una historia puramente comercial”. El sitio web de
la revista Nexus publicó el 7 de agosto la opinión del doctor Pierre Cave, quien dijo:
“La epidemia se acabó en Francia… como médico, no dudo en anticiparme a las
decisiones del gobierno: Debemos no solo rechazar estas vacunas [contra la
COVID-19], sino también denunciar y condenar el proceso puramente mercantil y el
cinismo abyecto que guiaron su producción”.

-Escandalosas violaciones éticas en muchos ensayos clínicos:

Como los países occidentales no les permiten violar los principios éticos, muchas
compañías farmacéuticas (sin generalizar a la totalidad) realizan sus ensayos clínicos
de medicamentos y vacunas en países en desarrollo o pobres donde se prevén
experimentos con personas sin informarles y sin su consentimiento. El informe (36)
escrito por Irene Schipper (SOMO briefing paper on ethics in clinical trials) mostraba
infracciones éticas impactantes y muy graves; en un ensayo clínico, por ejemplo, las
mujeres africanas contrajeron el VIH y posteriormente enfermaron de SIDA. Se trata
de una clínica financiada por una fundación que también es un laboratorio muy
conocido. En algunos países, estas clínicas escandalosas han actuado con la
complicidad de las autoridades locales en un contexto de conflicto de intereses.

-Una empresa farmacéutica: AstraZeneca firmó un acuerdo con varios países a los que
se les ha permitido obtener inmunidad ante cualquier queja legal, en caso de que la
vacuna finalmente mostrase efectos secundarios dañinos. En otras palabras, son los
estados y no AstraZeneca quienes indemnizarán a las víctimas, es decir, ¡con el dinero
de los ciudadanos! A este respecto, decimos a los ciudadanos: Protestad
MASIVAMENTE contra este escandaloso, vergonzoso y profundamente injusto
acuerdo hasta que se derogue. Debéis rechazar este uso IRRESPONSABLE de
vuestro dinero. Incluso los expertos belgas se “sorprendieron” por este acuerdo.

-Los escándalos de vacunas peligrosas o incluso fatales que se desarrollaron durante
una epidemia y vamos a citar dos ejemplos (por supuesto, no somos anti-vacunas ya
que eso significa poner en tela de juicio los descubrimientos de Edward Jenner):

El escándalo de la vacuna contra el H1N1: se probó en un número reducido de
personas y, a pesar de ello, se comercializó como segura en 2009. Pero, un año
después, en Finlandia y Suecia se expresaron preocupaciones sobre una posible
asociación entre narcolepsia y la vacuna. Un estudio de cohorte posterior en Finlandia
informó de un riesgo 13 veces mayor de narcolepsia después de la vacunación en
niños y jóvenes de 4 a 19 años, la mayoría de los cuales aparecieron en los tres meses
posteriores a la vacunación y casi todos a los seis meses. Hubo que esperar a 2013
cuando un estudio publicado en el British Medical Journal confirmó estos resultados
también para Gran Bretaña (37). En total, esta peligrosa vacuna ha provocado 1.500
casos de narcolepsia solo en Europa, y el 80% de las víctimas son niños. Parte del
personal médico del NHS vacunado también se vio afectado por la narcolepsia.

La narcolepsia es una enfermedad neurológica crónica e incurable en la que los
pacientes se duermen incontrolablemente, experimentan episodios repentinos de sueño
que duran unos minutos que ocurren en cualquier lugar y en cualquier momento del
día (somnolencia diurna) y son también víctimas de impresionantes ataques de
cataplexia (relajación repentina del tono muscular provocada por una emoción fuerte
como un estallido de risa, ira o sorpresa. Esto puede causar debilidad en las rodillas,
incapacidad para articular o, a veces, incluso una caída durante algunos segundos).
Daña la función mental y la memoria y puede provocar alucinaciones y enfermedades
mentales. Peter Todd, un abogado que representó a muchos de los demandantes,
declaró al Sunday Times: “Nunca antes había habido casos como este. Las víctimas
de esta vacuna son incurables y de por vida y necesitarán una gran cantidad de
medicamentos”. Entre los niños víctimas de la vacuna: Josh Hadfield (ocho años), que
toma medicamentos contra la narcolepsia que cuestan 15.000 libras esterlinas al año
para ayudarlo a mantenerse despierto durante el día en la escuela. “Si lo haces reír, se
derrumba. Su memoria está agotada. No hay cura. Dice que desearía no haber
nacido. Me siento increíblemente culpable por haber hecho que se vacunara”, dijo su
madre (38). Las familias sufrieron un calvario que ha durado 7 años para ganar el
caso. Y en lugar de que la farmacéutica los compense, son los estados (38, 39) los que
lo hacen, es decir, ¡con dinero de los ciudadanos!

El escándalo de la vacuna mortal contra el dengue en un país asiático (40) en
2018: Según la oficina de la fiscal Persida Acosta, 500 niños murieron a consecuencia
de esta vacuna y varios miles están enfermos. Algunos necesitan operaciones para
absorber la sangre después de severas hemorragias. La mayoría de las familias no
pueden pagarlo. Para la fiscal, las responsabilidades se reparten entre el laboratorio
que vendió “una vacuna peligrosa” y el gobierno que puso en marcha una campaña de
vacunación “masiva e indiscriminada”, en condiciones deplorables. El doctor Erwin
Erfe, que trabajaba para la fiscalía, realizaba autopsias de niños de dos a tres por
semana con siempre los mismos resultados: “Hemorragias internas, sobre todo en el
cerebro y pulmones… y órganos inflamados”. Sin embargo, esta vacuna se anunciaba
como un triunfo planetario; En 2015, el laboratorio confirmó con gran fanfarria la
comercialización de una vacuna revolucionaria contra el dengue. Era una primicia
mundial, producto de veinte años de investigación y 1.500 millones de euros de
inversiones. Sin embargo, desde el principio, se alzaron voces en la comunidad
científica: el doctor Antonio Dans intentó alertar sobre los resultados no concluyentes
de los primeros ensayos clínicos. En Estados Unidos, el profesor Scott Halstead,
especialista en la enfermedad de renombre mundial, quien preocupado, incluso envió
un video difundido al Senado del país en cuestión para instarlo a suspender el
programa de vacunación. El exministro de Salud del país en cuestión ha sido imputado
en este escándalo. “Es el ánimo de lucro lo que mató a estos niños”, estimó la fiscal
Persida Acosta.

20. Decimos: ALTO a todas estas medidas demenciales, dictatoriales y seguramente
insanas y por las que se suceden tragedias todos los días: una adolescente se suicidó
en Gran Bretaña porque el encierro para ella duró 300 años (41), una mujer
embarazada sufrió el martirio durante su parto en Francia (42), un adolescente en los
Estados Unidos requerirá cirugía luego de ser agredido por una pareja a la que pidió
usar la mascarilla, una enfermera también fue agredida en Francia y un conductor de
autobús incluso murió también debido a estas medidas ilegales de uso obligatorio de
mascarillas, 60.000 pacientes con cáncer corren el riesgo de morir en Inglaterra debido
a retrasos en el diagnóstico y el tratamiento según la profesora Karol Sikora, 12.000
personas en el mundo corren peligro de morir cada día de hambre (según Oxfam), el
número de infartos de miocardo se ha duplicado en algunos países (43), las empresas
van a la quiebra, 305 millones de puestos de trabajo a tiempo completo se destruyen,
afectando especialmente a mujeres y jóvenes, según la Organización Internacional del
Trabajo, un hombre murió por la mascarilla en Estados Unidos (44), etc.

21. Les decimos a los gobiernos: TODO debe volver inmediatamente a la
normalidad (incluida la reapertura de los servicios hospitalarios, transporte aéreo,
economía, escuelas y universidades) y debe terminarse este secuestro mundial de
rehenes porque ustedes saben, hay pruebas concluyentes en apoyo, que ustedes
mismos y los ciudadanos han sido víctimas de la mayor estafa sanitaria del siglo
XXI. El profesor Carl Heneghan declaró el 23 de agosto que el temor que impide que
el país vuelva a la normalidad es infundado, según el Express. Los profesores Karina
Reiss y Sucharit Bhakdi publicaron, en junio, un libro titulado: “Coronavirus: ¿falsa
alarma?” (45). El alcalde de una ciudad europea declaró: “El ambiente creado sobre
él [el tema del coronavirus] es particularmente opresivo y se vuelve sospechoso”. El
doctor Olivier Chailley escribió un libro titulado: “El virus del miedo o cómo el
mundo entero se volvió loco”. El profesor Sucharit Bhakdi (quien también escribió
una carta a Angela Merkel) dijo sobre las medidas tomadas, incluidas las de
confinamiento: “Medidas grotescas, absurdas y muy peligrosas… un impacto terrible
en la economía mundial… autodestrucción y suicidio colectivo… “. Debe abrirse una
investigación internacional e independiente y los responsables deben comparecer ante
la justicia.

22. Les decimos a los ciudadanos: para manteneros en la manada, es posible que
algunos intenten desacreditarnos por todos los medios, por ejemplo acusándonos de
conspiradores o conspiranoicos, etc. No los escuchéis, son MENTIROSOS porque las
informaciones que se os han dado son: médicas, científicas y documentadas.

23. Les decimos a los ciudadanos: esta carta no debe instaros a la violencia contra
nadie. Reaccionad pacíficamente. Y si algún profesional de la salud que firma esta
carta es atacado, difamado, amenazado o perseguido: apoyadlo MASIVAMENTE.
Estimados ciudadanos: Muchos científicos, eminentes profesores de medicina y
profesionales de la salud de todo el mundo han denunciado lo que pasa y es hora de
despertar. Si no decís nada, se impondrán nuevas medidas dictatoriales “made in
China”. Tenéis que RECHAZAR esto. Os aseguramos que estas medidas no tienen
nada que ver con la medicina ni con la higiene ni con la preservación de la salud
pública, son dictadura y locura. El Dr. Anders Tegnell dijo: “El mundo se ha vuelto
loco” al ordenar confinamientos que “van en contra de lo que sabemos sobre la
gestión de las pandemias de virus”.

24. Invitamos a los profesionales de la salud de TODO EL MUNDO a ser fuertes y
valientes y a cumplir con su deber de decir la verdad, a unirse a nosotros
MASIVAMENTE en el colectivo: United Health Professionals y a firmar esta carta
enviando los cuatro datos siguientes: nombre, apellidos, profesión y país a:
join.unitedhealthprofessionals@gmail.com

La lista de firmantes se actualizará periódicamente.

Albert Einstein dijo: “el mundo no será destruido por quienes hacen el mal, sino por
quienes los ven sin hacer nada”.

REFERENCIAS:

1. BFMTV (YouTube Channel). Pr Didier Raoult: “La contagiosité du coronavirus n’est pas
extrême”. 30 April 2020.
2. Jeffrey K Aronson, Jon Brassey, Kamal R Mahtani. “When will it be over?”: An
introduction to viral reproduction numbers, R0 and Re. CEBM. 14 April 2020.
3. Tristan Gaudiaut. Quelle est la contagiosité du coronavirus? Statista. 4 May 2020.
4. IHU Méditerranée-Infection (YouTube Channel). Coronavirus Chinois : Quelle place dans
l’histoire des épidémies? 29 January 2020.
5. Ioannidis, J.P.A. (2020), Coronavirus disease 2019: The harms of exaggerated
information and non evidence based measures. Eur J Clin ‐ ‐ Invest, 50: e13222.
doi:10.1111/eci.13222
6. WHO. Q&A: Influenza and COVID-19 – similarities and differences. 17 March 2020.
7. IHU Méditerranée-Infection (YouTube Channel). Où en est le débat sur
l’Hydroxychloroquine ?. 5 May 2020.
-CNEWS. Replay-l’interview du Professeur Didier Raoult. 19 August 2020.
8. Hayward AC, Fragaszy EB, Bermingham A, et al. Comparative community burden and
severity of seasonal and pandemic influenza: results of the Flu Watch cohort study. Lancet
Respir Med. 2014;2(6):445‐454. doi:10.1016/S2213-2600(14)70034-7
9. Helen Branswell. A severe flu season is stretching hospitals thin. That is a very bad
omen. STAT. 15 January 2018.
-Amanda Macmillan. Hospitals Overwhelmed by Flu Patients Are Treating Them in Tents.
TIME. 18 January 2018.
-Amanda Ferguson. Surgeries postponed due to severe flu cases overwhelming Toronto
ICU. Citynews. 13 february 2018.
-Laura Donnelly. Hospital admissions for flu triple and 111 phoneline overwhelmed by
deepening NHS crisis. The Telegraph. 4 January 2018.
-Soumya Karlamangla. California hospitals face a ‘war zone’ of flu patients and are setting
up tents to treat them. Los Angeles Times. 16 January 2018.
-Simona Ravizza. Milano, terapie intensive al collasso per l’influenza: già 48 malati gravi
molte operazioni rinviate. corriere della sera. 10 January 2018.
-Chelsea Wade. Hospital Overrun By Flu Cases Having To Turn Them Away. CBS DFW. 8
January 2018.
-Denis Campbell. NHS winter crisis: extra beds created by 52% of UK hospitals. The
Guardian. 2 December 2019.
-R. Salamanca. Temas Relacionados. La gripe colapsa los hospitales de media España. El
Mundo. 1 December 2017.
10. Veronica Morley. YouTube issues statement on removal of controversial video interview
with Bakersfield doctors. 23ABC. 27 April 2020.
11. Pascal Astagneau, Thierry Ancelle. Surveillance épidémiologique: Principes, méthodes
et applications en santé publique. Medecine Sciences Publications. 2011.
12. Kim, D., Quinn, J., Pinsky, B., Shah, N. H., & Brown, I. (2020). Rates of Co-infection
Between SARS-CoV-2 and Other Respiratory Pathogens. JAMA, e206266. Advance online
publication. https://doi.org/10.1001/jama.2020.6266
-Malcolm Kendrick. I’ve signed death certificates during Covid-19. Here’s why you can’t
trust any of the statistics on the number of victims. RT. 28 May 2020.
-Dr John Lee. The way ‘Covid deaths’ are being counted is a national scandal. The
spectator. 30 May 2020.
-Fox News. Feds classifying all coronavirus patient deaths as ‘COVID-19’ deaths,
regardless of cause. New Tork Post. 7 April 2020.
-German Network for Evidence-based Medicine. COVID-19 – Where is the Evidence?. 20
March 2020.
13. Sarah Newey. Why have so many coronavirus patients died in Italy?. The Telegraph. 23
March 2020.
14. The New York Times (YouTube Channel). Doctors Face Troubling Question: Are They
Treating Coronavirus Correctly? | NYT News. 14 April 2020.
-Martin Gould. EXCLUSIVE: ‘It’s a horror movie.’ Nurse working on coronavirus frontline in
New York claims the city is ‘murdering’ COVID-19 patients by putting them on ventilators
and causing trauma to the lungs. Dailymail. 27 April 2020.
-Gattinoni L, Chiumello D, Caironi P, et al. COVID-19 pneumonia: different respiratory
treatments for different phenotypes?. Intensive Care Med. 2020;46(6):1099-1102.
doi:10.1007/s00134-020-06033-2
-Matt Strauss. The underground doctors’ movement questioning the use of ventilators. The
Spectator. 2 May 2020.
-Chris Kitching. Life-saving’ ventilators are destroying coronavirus patients’ lungs, doctor
says. Mirror. 18 April 2020.
15. Li Y, Yao L, Li J, et al. Stability issues of RT-PCR testing of SARS-CoV-2 for
hospitalized patients clinically diagnosed with COVID-19. J Med Virol. 2020;92(7):903‐908.
doi:10.1002/jmv.25786.
-Zhuang GH, Shen MW, Zeng LX, et al. [WITHDRAWN: Potential false-positive rate among
the ‘asymptomatic infected individuals’ in close contacts of COVID-19 patients]. Zhonghua
liu Xing Bing xue za zhi = Zhonghua Liuxingbingxue Zazhi. 2020 Mar;41(4):485-488. DOI:
10.3760/cma.j.cn112338-20200221-00144.
-Woloshin S, Patel N, Kesselheim AS. False Negative Tests for SARS-CoV-2 Infection –
Challenges and Implications [published online ahead of print, 2020 Jun 5]. N Engl J Med.
2020;10.1056/NEJMp2015897. doi:10.1056/NEJMp2015897.
-Samuel Lovett. ‘A huge boost’: Coronavirus patients feared to have been reinfected had
returned false positives, says South Korea. Independant. 30 April 2020.
-Patrick DM, Petric M, Skowronski DM, et al. An Outbreak of Human Coronavirus OC43
Infection and Serological Cross-reactivity with SARS Coronavirus. Can J Infect Dis Med
Microbiol. 2006;17(6):330‐336. doi:10.1155/2006/152612.
16. Russell Blaylock. Blaylock: Face Masks Pose Serious Risks To The Healthy.
Technocracy. 11 May 2020.
17. BFMTV (YouTube Channel). Des tenues anti-Covid dans l’avion. 4 June 2020.
18. Brut (brut.media.fr). Covid-19 : des masques et gants jetés dans la nature partout dans
le monde. 29 May 2020.
19. Juttat Pinzler, Tatjana Mischke. L’OMS : dans les griffes des lobbyistes ?. arte. 2016.
20. F. William Engdahl. European Parliament to Investigate WHO and “Pandemic” Scandal.
healthcare-in-europe.com. 26 January 2010. -Michael Fumento. Why The WHO Faked A
Pandemic. Forbes. 05 February 2010.
21. Paul Flynn. The handling of the H1N1 pandemic: more transparency needed.
Parliamentary Assembly of the Council of Europe. 07 June 2010.
22. Lilian Franck, Thomas Schlottmann. TrustWHO. Journeyman Pictures. 2018.
23. Global News (YouTube Channel). Coronavirus outbreak: WHO expert says countries
must shift mindset to virus preparedness | FULL. 25 February 2020. -CGTN (YouTube
Channel). If I had COVID-19, I want to be treated in China, says WHO official. 27 February
2020.
24. China Daily (YouTube Channel). WHO expert: China has taught us lessons. 10 March
2020.
25. Hong Kong World City (Twitter account : @HKWORLDCITY). 28 March 2020, 12:40
PM.
-Formosa TV English News (YouTube Channel). Senior WHO official dodges questions
about Taiwan’s WHO membership; praises China. 30 March 2020.
26. La Presse canadienne. Des députés fédéraux citent un expert de l’OMS Bruce Aylward
à comparaître. L’actualité. 30 April 2020.
27. Cellule de crise / Histoire Secrète (YouTube Channel). Pandémies : la traque planétaire
–intégrale. 31 January 2018.
28. Moynihan Ray. Who pays for the pizza? Redefining the relationships between doctors
and drug companies. 1: Entanglement BMJ 2003; 326 :1189
29. Steerpike. Six questions that Neil Ferguson should be asked. The Spectator. 16 April
2020.
30. David Derbyshire. Government virus expert paid £116k by swine flu vaccine. Daily Mail
Online. 27 July 2009.
31. Imperial College COVID-19 Response Team. Report 9: Impact of non-pharmaceutical
interventions (NPIs) to reduce COVID-19 mortality and healthcare demand. 16 March 2020.
-Aurélie Haroche. Quand les politiques confondent modélisations mathématiques et
astrologie. JIM (Journal International de Médecine). 25 April 2020.
-Jean-François Toussaint, Andy Marc. Sortir d’un confinement aveugle. La Recherche. 22
April 2020.
-Tom Jefferson and Carl Heneghan. Modelling the models. CEBM (Centre for Evidence-
Based Medicine). 3 April 2020.
32. Anna Mikhailova, Christopher Hope, Michael Gillard and Louisa Wells. Exclusive:
Government scientist Neil Ferguson resigns after breaking lockdown rules to meet his
married lover. The Telegraph. 5 May 2020.
33. Grifoni A, Weiskopf D, Ramirez SI, et al. Targets of T Cell Responses to SARS-CoV-2
Coronavirus in Humans with COVID-19 Disease and Unexposed Individuals [published
online ahead of print, 2020 May 20]. Cell. 2020;S0092-8674(20)30610-3.
doi:10.1016/j.cell.2020.05.015.
-Mateus J, Grifoni A, Tarke A, et al. Selective and cross-reactive SARS-CoV-2 T cell
epitopes in unexposed humans. Science. 2020;eabd3871. doi:10.1126/science.abd3871.
34. Jiang S. Don’t rush to deploy COVID-19 vaccines and drugs without sufficient safety
guarantees. Nature. 2020;579(7799):321. doi:10.1038/d41586-020-00751-9.
-Céline Deluzarche. Coronavirus : les dangers d’un vaccin élaboré à la hâte. Futura. 19
March 2020.
-Louise Beda-Akichi. Et si on n’arrivait jamais à trouver de vaccin contre le Covid-19?.
Slate. 26 May 2020.
35. BFMTV.”Vivre avec…” – Samedi 23 mai 2020. 23 May 2020
36. Irene Schipper. SOMO briefing paper on ethics in clinical trials. 01 February 2008.
-Jean-Philippe Chippaux. Le Monde Diplomatique. L’Afrique, cobaye de Big Pharma. June
2005.
37. Miller Elizabeth, Andrews Nick, Stellitano Lesley, Stowe Julia, Winstone Anne Marie,
Shneerson John et al. Risk of narcolepsy in children and young people receiving AS03
adjuvanted pandemic A/H1N1 2009 influenza vaccine: retrospective analysis BMJ 2013;
346 :f794
38. Tom Porter. Brain-Damaged UK Victims of Swine Flu Vaccine to Get £60 Million
Compensation. International Business Times. 2 March 2014.
39. DAZ.online. Schweden zahlt Entschädigung für Narkolepsie-Kranke nach Impfung. 13
May 2016.
40. Carol Isoux. Dengue : Sanofi au coeur d’une affaire de vaccin mortel aux Philippines.
L’OBS. 27 November 2018.
41. Eugene Henderson and Lorraine King. Parents warned after teen took her own life
‘because lockdown felt like 300 years’. Mirror. 22 April 2020.
42. Laure. Accouchement en temps de Covid : « J’ai traversé seule quatorze heures de
contractions. C’est criminel ». L’OBS. 13 May 2020.
43. Marijon, Eloi et al. “Out-of-hospital cardiac arrest during the COVID-19 pandemic in
Paris, France: a population-based, observational study.” The Lancet. Public Health, 27
May. 2020, doi:10.1016/S2468-2667(20)30117-1
-Baldi E et al. Out-of-hospital cardiac arrest during the Covid-19 outbreak in Italy. N Engl J
Med 2020 Apr 29; [e-pub] https://doi.org/10.1056/NEJMc2010418
44. Jessie Gomez. Lincoln Park driver ‘passed out’ due to N95 mask, crashed car, police
say. Daily Record. 25 April 2020.
45. Karina Reiss, Sucharit Bhakdi. Corona Fehlalarm? Zahlen, Daten und Hintergründe.
Goldegg. June 2020.

-Olivier Chailley. Le virus de la peur ou comment le monde entier est devenu fou. Bookelis.
April 2020.
https://www.bookelis.com/sciences-humaines/40471-Le-virus-de-la-peur.html

FIRMANTES:

Professor Martin Haditsh, microbiology, infectious disease and tropical medicine specialist, Austria
Ghislaine Gigot, general practitioner, France
François Pesty, pharmacist, France
Catherine Raulin, general practitioner, France
Laurent Hervieux, general practitioner, France
Geneviève Magnan, nurse, France
Jean-Pierre Eudier, dental surgeon, Luxembourg
Andrée Van Den Borre, dental surgeon, Belgium
Mauricio Castillo, anesthesiologist and intensive care physician, Chile
Marie-Claude Luley-Leroide, general practitioner, France
Daniele Joulin, general practitioner, France
Mohamed Zelmat, clinical biologist, France
Nadine Blondel, nurse, France
Hélène Banoun, clinical biologist, France
Estelle Ammar, speech therapist, France
Caroline Durieu, general practitioner, Belgium
Doris Stucki, psychiatrist, Switzerland
Jessica Leddy, licensed acupuncturist, United States of America
Fabien Quedeville, general practitioner, France
Michel Angles, general practitioner, France
Dominique Carpentier, general practitioner, France
Christophe Cornil, plastic surgeon, France
Pierre Brihaye, ear, nose and throat specialist, Belgium
Elizabeth Luttrell, certified nursing assistant, United States of America
Tasha Clyde, nurse, United States of America
Walter Weber, internal medicine and oncology specialist, Germany
Professor Pierre-Francois Laterre, anesthesiologist and intensive care physician, Belgium
Sylvie Lathoud, clinical psychologist, France
Karim Boudjedir, hematologist, France
Caroline Heisch, osteopath, France
Eric Blin, physiotherapist, France
Vincent Schmutz, dental surgeon, France
Zieciak WB, ears nose and throat surgeon, South Africa
Virginie Merlin, nurse, Belgium
Gabriel Brieuc, anesthesiologist, Belgium
Marie-José Eck, general practitioner, France
Patricia Grasteau, nursing assistive personnel, France
Christine Villeneuve, psychotherapist, France
Philippe Voche, plastic surgeon, France
Gérard Bossu, osteopath, France
Elaine Walker, emergency medicine physician, United States of America
Richard Amerling, nephrologist, United States of America
Phil Thomas, general practitioner, South Africa
Manfred Horst, allergologist and immunologist, France
Sybille Burtin, public health physician, France
Chantal Berge, nurse, France
Denis Agret, emergency medicine and public health physician, France
Mélanie Dechamps, intensive care physician, Belgium
Pascal Sacré, intensive care physician, Belgium
Prosper Aimé Seme Ntomba, dental surgeon, Cameroon
Sandrine Lejong, pharmacist, Belgium
Professor Jan Zaloudik, surgical oncology, Czech Republic
Cerise Gaugain, midwife, France
Delphine Balique, midwife, France
Marion Campo, midwife, France
Olivier Chailley, cardiologist, France
Johan Sérot, physiotherapist, France
Arlette Fauvelle, pharmacist, Belgium
Farooq Salman, ear, nose and throat specialist, Irak
Olga Goodman, rheumatologist, United States of America
Pascal Leblond, nurse, France
Sybille Morel, nurse, France
Marie-Thérèse Nizier, physiotherapist, France
Graziella Mercy, nurse, France Pierre Maugeais, general practitioner, France
Carrie Madej, internal medicine specialist, United States of America
Victor Gomez Saviñon, cardiac surgeon, Mexico
Martin Boucher, nurse, Canada
Evelyne Nicolle, pharmacist, France
Agnès Dupond, general practitioner, France
Azad Mitha, general practitioner, France
Ines Heller, physiotherapist, France
Marie Laravine, nurse, France
Khaleel Kareem, anesthesiologist and intensive care physician, Irak
Tonya Davis, certified nursing assistant, United States of America
Mary Baty, dental hygienist, United States of America
Jean-Pierre Letourneur, hepatogastroenterologist, France
Luis Angel Ponce Torres, physician, Peru
Professor Christophe de Brouwer, public health physician, Belgium
Corinne Dodelin-Bricout, pediatrician, France
Jana Schwiek, pharmacist, Germany
Thierry Gourvénec, pédopsychiatrist, France
Stefan Landshamer, pharmacist, Germany
Christine Schirmann, physiotherapist, France
Jean Pierre Garcia, general practitioner, France
Thomas Haase, pharmacist, Germany
Louis Fouché, anesthesiologist and intensive care physician, France
Michael Knoch, physician, Germany
Claire Charton Promeyrat, nurse, France
Kerstin Schön, neurology, psychiatry and psychotherapy specialist, Germany
Paul-Conrad Delaëre, physiotherapist, France
Manon Dannenmuller, physioterapist, France
Catherine Solignac-Fernström, immunoallergist, France
Cécile Andri, physician, Belgium
Perrine Terrasse, physiotherapist and nutritionist, France
Maria Ojeda, physiotherapist, France
Cornelia Schielein, pharmacist, Germany
Felix Schielein, pharmacist, Germany
Christine Dubois, nurse, France
Angelique Huet, nursing assistive personnel, France
Noémie Marguet, general practitioner, France
Michel Charluet, physiotherapist and osteopath, France
Hind Mahmoudi, nurse, Switzerland
Isabelle Riou, nurse, France
Jean-François Bertholon, physiologist, France
Clotilde Branly, midwife, France
Isabelle Ducros, nurse, France
Caroline Viane, allergist, France
Edouard Descat, radiologist, France
Matthias Pietzner, pharmacist, Germany
Catherine Salvi-Defrasne, general practitioner, Switzerland
Brigitte Debourg, nurse, France
Amandine Thomasset, psychiatrist, France
Nathalie Garcia-Bonnet, general practitioner, France
Christiane Conte Guiraud, endocrinologist, France
Martine Matthey, nurse, France
Daniela Engel, general practitioner, France
Florent Collonge, physiotherapist, France
Hélène Feuvrier-Romand, general practitioner, France
Olivier Catry, physiotherapist, Luxembourg
Elena Andrei, general practitioner, Romania
Dorothée Bordier, pharmacist, Switzerland
Sophie Biénabe, emergency medicine physician, France
Francesco Martini, digestive surgeon, France
Bruno Valois, general practitioner, France
Florence Jonville, nurse, France
Céline Deladreue, pharmacist, France
Laura Meyer, physiotherapist, Belgium
François-Xavier Clément, anesthesiologist, Switzerland
Leandro Patterson Silva, general practitioner, Cuba
Pierre Gautron, nurse, France
Corinne Daurat, nurse, France
Emmanuel Agyemang, nurse, France
Jean-Philippe Wispelaere, nurse, France
Marc Keucker, legal medicine specialist, France
Marta Barreda González, general practitioner and public health specialist, Spain
Carmela Scuncio, nursing assistive personnel, Switzerland
Didier Mariéthoz, nutritionnist, Switzerland
Murielle François, pediatrician and endocrinologist, France
Alain Roguet, dental surgeon, France
Christine Albanel, dental surgeon, France
Delphine Rive, general practitioner, France
Jérôme Le Bihan, general practitioner, France

La palabra y el duelo en el COVID-19

Hemos perdido seres queridos, trabajos, empresas, certezas… ¿Cómo afrontar psíquicamente las pérdidas, el duelo? ¿Qué consecuencias psicológicas nos dejan estos trágicos meses de COVID-19? ¿De qué forma pueden sanarnos la palabra y la escucha?

Comparto mi entrevista para la Asociación Nacional de Afectados por el Covid-19 (ANACOVID), con Alberto Pérez Boix.

EL MALESTAR EN LA CULTURA HOY. El sufrimiento psíquico en la posmodernidad

Resumen

Si para Freud una de las consecuencias no deseadas de la cultura podía ser un aplastamiento de los instintos del sujeto por el sentimiento de culpa, lo que engendraría un exceso de insatisfacción neurótica; en el momento presente pareciera que nos encontramos en un lugar distinto, ya no se trata de reprimir los instintos sexuales y agresivos del sujeto, sino permitir un desarrollo sin límites de los mismos.

Caídas las grandes doctrinas universalistas (Cristianismo, Comunismo, Ilustración), estamos presenciando el auge de ideologías que suponen un ataque a la autoridad institucionalizada. Podríamos nombrar al menos los siguientes grandes discursos de la posmodernidad: Feminismo, Animalismo, Cambio Climático, Cientificismo y Nacionalismo.

Las nuevas ideologías funcionan como discursos Amo que cierran la pregunta sobre la responsabilidad personal. La erosión de toda forma de autoridad ha producido un borramiento del padre y una caída del Nombre del Padre (NP) con consecuencias clínicas manifiestas: problemas de identidad de género, aumento de las autolesiones entre los jóvenes, estructuras límite, etc.

Los profesionales alienados a los nuevos discursos Amo pueden tener dificultades para escuchar las subjetividades que contradicen el discurso, en especial el sufrimiento del varón borrado por la ideología de género. En el caso de Sara Winter, el catolicismo funcionó como identificación estructurante, mientras que el feminismo hegemónico alienaba su deseo. La práctica psicoanalítica es también un dispositivo ideológico de poder, pero, quizás precisamente por ofrecer el sostén de una doctrina estructurante, puede ser sanador.

Los discursos van minando la credibilidad de la autoridad establecida y los sentimientos de identidad comunes a todos los ciudadanos, lo que favorece intereses supranacionales, pues se rompe con las identificaciones a la patria, a la familia, al trabajo industrial… El resultado de este ataque a la autoridad es, inevitablemente, una subversión de valores y un nuevo orden social que, como veremos, tiene tintes totalitarios.

El hombre posmoderno que no cree en nada acaba creyendo en todo. En ausencia de referentes ¿No intentan buscar nuestros jóvenes modos de sentido, trascendencia o religión ante una realidad perversa y aplastante?

Palabras clave: Nombre del Padre (NP); ideología de género; feminismo; catolicismo; transgenerismo; esquizofrenia; totalitarismo; posmodernismo; estructuras límite.

 

“Cuando nació la generación a la que pertenezco, encontró al mundo desprovisto de apoyos para quien tuviera cerebro, y al mismo tiempo corazón. El trabajo destructivo de las generaciones anteriores había hecho que el mundo para el que nacimos no tuviese seguridad en el orden religioso, apoyo que ofrecernos en el orden moral, tranquilidad que darnos en el orden político. Nacimos ya en plena angustia metafísica, en plena angustia moral, en pleno desasosiego político”.

Fernando Pessoa. Libro del desasosiego.

Introducción

“El término <<cultura>> designa la suma de las producciones e instituciones que distancian nuestra vida de la de nuestros antecesores animales y que sirven a dos fines: proteger al hombre contra la Naturaleza y regular las relaciones de los hombres entre sí” (Freud, 1930: 3033).

La cultura es para Freud sinónimo de civilización. Para que podamos convivir, la cultura impone pesados sacrificios a la sexualidad y la agresividad humanas. Debido a estos sacrificios “cada individuo es virtualmente un enemigo de la civilización”. “Así, pues, la cultura ha de ser defendida contra el individuo” (Freud, 1927: 143).

Si para Freud una de las consecuencias no deseadas de la cultura podía ser un aplastamiento de los instintos del sujeto por el sentimiento de culpa, lo que engendraría un exceso de insatisfacción neurótica; en el momento presente pareciera que nos encontramos en un lugar distinto, ya no se trata de reprimir los instintos sexuales y agresivos del sujeto, sino permitir un desarrollo sin límites de los mismos. Sin embargo, como veremos, la ausencia de límites puede tener consecuencias nefastas para la estructuración psíquica del sujeto.

Caídas las grandes doctrinas universalistas (Cristianismo, Comunismo, Ilustración), estamos presenciando el auge de ideologías que suponen un ataque a la autoridad institucionalizada que tuvieron las anteriores. Podríamos nombrar al menos los siguientes grandes discursos de la posmodernidad: Feminismo, Animalismo, Cambio Climático, Cientificismo y Nacionalismo. Todos ellos se desarrollan en el marco de un fundamentalismo democrático que oculta los poderes realmente existentes, aquellos que manejan dichos discursos a su antojo e interés.

Las ideologías son sistemas de conceptos e ideas socializadas y vinculadas a los intereses gremiales y particulares de un grupo concreto. Hay que entender entonces que todo discurso ideológico se fundamenta en el uso de una racionalidad acrítica y adulterada, y que por configurarse en oposición a otros grupos sociales suele tener como finalidad el escarnecimiento público del contrario y su destrucción (Hernández, 2018).

Lo paradójico es que, al tiempo que defienden intereses gremiales, los discursos van minando la credibilidad de la autoridad establecida y los sentimientos de identidad comunes a todos los ciudadanos, lo que favorece intereses supranacionales, pues se rompe con las identificaciones a la patria, a la familia, al trabajo industrial… No en vano, son los organismos internacionales los que obligan a implementar las medidas relacionadas con dichos intereses a los Estados miembros.

Se ataca la autoridad de los jueces, del padre de familia, de los profesores, etc. Sin embargo, no se repara en que sin autoridad no se puede habilitar un orden social, ya no digamos psíquico. Un juez no puede dictar sentencias si es inhabilitado por no adherirse a un credo ideológico, un profesor no es respetado si no tiene autoridad, un científico es humillado si no se adhiere al Cambio Climático como ideología, y lo mismo sucede con el padre de familia que es desprestigiado por machista. El resultado de este ataque a la autoridad es, inevitablemente, una subversión de valores y un nuevo orden social que, como argumentaré, tiene tintes totalitarios.

En este contexto, y en lo que respecta a la clínica, cabe hacernos las siguientes preguntas:

¿En qué están afectando las nuevas ideologías a la estructuración del sujeto, en qué afectan a la clínica psicoanalítica y a la práctica del psicoanalista? ¿Puede el analizante hacerse cargo de su deseo inmerso en la malla totalizadora de los nuevos discursos Amo? Es más, ¿puede el analista acompañar al paciente en el proceso analítico, inmerso, también, en dicha malla? ¿Podemos llegar a comprender el sufrimiento del sujeto actual alienados a discursos ideológicos idealistas, ajenos, en algunos casos, al contraste con la realidad?

El ataque a la autoridad tradicional afecta a la función del Nombre del Padre (NP). La desestructuración de la familia nuclear es un hecho, y cabe enfrentar cómo está afectando a la estructuración psíquica y a la identidad de los sujetos.
Si para Freud la religión podía evitar la caída en la neurosis (Freud, 1930), ¿sucede lo mismo con los nuevos discursos de la posmodernidad? Las ideologías, que, en el mejor de los casos, son una suerte de caniche propagandístico de las doctrinas, ¿sostienen el síntoma del sujeto en un equilibrio más vigorizante, o, por el contrario, lo debilitan? ¿Pueden las nuevas ideologías competir, por ejemplo, con el cristianismo, en concreto con la doctrina católica, en cuanto a configurar un NP que sostenga al sujeto? Y si no es así, ¿no estamos suicidando a una generación entera de jóvenes a los que dejamos sin el significante fundamental para protegerlos de la locura? ¿No intentan buscar nuestros jóvenes modos de sentido, trascendencia o religión, ante una realidad perversa y aplastante?

LEER ONLINE O DESCARGAR EL ARTÍCULO COMPLETO EN PDF

Imagen

Emigrante. De Bruno Catalano.

Ingeniería social del coronavirus ¿Cómo nos afecta?

Un trauma es un “acontecimiento de la vida del sujeto caracterizado por su intensidad, la incapacidad del sujeto de responder a él adecuadamente y el trastorno y los efectos patógenos duraderos que provoca en la organización psíquica” (Laplanche y Pontalis, 1996: 447).

Para muchos la crisis del coronavirus tendrá efectos traumáticos. El trauma puede producir una ruptura en la cadena significante y generar angustias innombrables. La angustia tendrá que ver con la propia estructura del sujeto. Si la realidad golpea un edificio desestructurado, el trauma es más devastador. El sujeto forma síntomas que tratan de buscar el equilibrio económico de sus necesidades. Los apoyos y los vínculos con el exterior serán, lógicamente, fundamentales.

En la búsqueda de un sentido que lo calme es fácil que el sujeto quede prendido al discurso Amo de las autoridades. Veremos que el discurso Amo que el gobierno y las instituciones internacionales despliegan no tiene efectos estructurantes. Un discurso Amo es aquel que cierra la pregunta por nuestra responsabilidad personal. Quedamos identificados a figuras alienadoras.

Los discursos Amo y la hipervigilancia

El gobierno adopta medidas políticas amparándose en el discurso Amo científico. Sin embargo, no existe una verdad científica sobre la pandemia, ni siquiera un consenso científico sobre la misma. Al igual que ocurre con el IPCC de la ONU, el panel de científicos que decide la verdad científica sobre el Cambio Climático, es el Ministerio de Sanidad el que decide la verdad sobre el coronavirus. El cientificismo y el fundamentalismo democrático ocultan aquí las decisiones políticas de los poderes realmente existentes, en unas decisiones de extrema gravedad que decidirán el futuro de España.

Nos dice Byung-Chul Han en un reciente artículo:

La conciencia crítica ante la vigilancia digital es en Asia prácticamente inexistente. Apenas se habla ya de protección de datos, incluso en Estados liberales como Japón y Corea. Nadie se enoja por el frenesí de las autoridades para recopilar datos. Entre tanto China ha introducido un sistema de crédito social inimaginable para los europeos, que permite una valoración o una evaluación exhaustiva de los ciudadanos. Cada ciudadano debe ser evaluado consecuentemente en su conducta social. En China no hay ningún momento de la vida cotidiana que no esté sometido a observación. Se controla cada clic, cada compra, cada contacto, cada actividad en las redes sociales. A quien cruza con el semáforo en rojo, a quien tiene trato con críticos del régimen o a quien pone comentarios críticos en las redes sociales le quitan puntos. Entonces la vida puede llegar a ser muy peligrosa. Por el contrario, a quien compra por Internet alimentos sanos o lee periódicos afines al régimen le dan puntos.

[..]

Ojalá que tras la conmoción que ha causado este virus no llegue a Europa un régimen policial digital como el chino. Si llegara a suceder eso, como teme Giorgio Agamben, el estado de excepción pasaría a ser la situación normal. Entonces el virus habría logrado lo que ni siquiera el terrorismo islámico consiguió del todo (Han, 2020).

En una sociedad de hipervigilancia la subjetividad y la esfera privada corren peligro. El sujeto queda mezclado con la masa sin saber dónde empieza él o dónde acaba aquella. El sujeto se normativiza y, como en un panóptico digital, se convierte en guardián de lo políticamente correcto, en policía o chivato del vecino.

El psicoanalista Gustavo Dessal nos advierte:

Podríamos tener una epidemia paralela de medidas autoritarias y represivas pisando los talones de la epidemia sanitaria”, dijo Fionnuala Ni Aolain, portavoz en las Naciones Unidas sobre temas de contraterrorismo y derechos humanos, en referencia a los decretos que muchísimos países están dictando y no es seguro que vayan a retirar una vez pasada la catástrofe (Dessal, 2020).

Y la eugenesia vuelve (si alguna vez se fue):

Dan Patrick, vicegobernador de Texas, nos arruina la fiesta anunciando que los mayores de 70 años deben sacrificarse para salvar el mercado y el sueño americano. Lacan, en referencia al nazismo, habló del sacrificio a los “dioses oscuros”. Los dioses actuales no son nada oscuros. Son transparentes como el agua de antaño [..] y se conocen con los nombres de Dow Jones, Nikkei, Nasdaq, Ibex 35, por nombrar tan solo unas pocas deidades modernas (Dessal, 2020).

En un video del 6 de abril, de propaganda de las Naciones Unidas (1), la crisis del coronavirus es interpretada como “un mensaje de la naturaleza”. Una interpretación que parece más propia de un primitivismo religioso panteísta, que de una información pretendidamente técnica o sanitaria. En el discurso se imbrican, a su vez, el animalismo, el cambio climático y el coronavirus. Es una malla totalitaria de ideologías que no expresan otra cosa que la Agenda 2030 de la ONU; en otras palabras, la agenda globalista malthusiana de la desindustrialización de Europa, la conversión del campo en museos ecologistas y la acumulación capitalista.

Pero, además, la ideología de género también se hace presente en los discursos sobre el coronavirus. Por ejemplo, en un reciente artículo de Sophie Lewis para Open Democracy (2), (un medio financiado por la Open Society Initiative for Europe de George Soros, la Fundación Ford, el Atlantic Philanthropies, el Rockefeller Brothers Fund, entre otros) (3), se aboga directamente por abolir la familia:

La pandemia no es el momento para olvidarse de la abolición familiar . En palabras de la teórica feminista y madre Madeline Lane-McKinley ; “Los hogares son las ollas a presión del capitalismo. Esta crisis verá un aumento en las tareas domésticas: limpieza, cocina, cuidado, pero también abuso infantil, abuso sexual, violación de parejas íntimas, tortura psicológica y más”. Lejos de ser un momento para aceptar la ideología de los “valores familiares”, entonces, la pandemia es un momento sumamente importante para aprovisionar, evacuar y, en general, empoderar a los sobrevivientes y refugiados del hogar nuclear (2).

El coronavirus es una irrupción de lo real que rompe el orden simbólico. Un nuevo discurso Amo ha sido activado por el gobierno: “quédate en casa; unidos lo venceremos; suma, no restes…” El discurso nos normativiza, elimina toda crítica. La amenaza externa, lo saben muy bien los líderes sectarios, cohesiona al grupo, que funcionará como un solo individuo cerrando filas frente al enemigo común.

No sabemos si, como ha dicho el ex secretario de Estado de EEUU, Henry Kissinger, en un reciente artículo para The Wall Street Journal (4), la amenaza de salud pública viene para quedarse. Si esto fuera así estaríamos ante un programa de corrección de los cuerpos o biopolítica como nunca habíamos visto.

En una sociedad así, hipervigilada y socioeconómicamente degradada, la malla totalitaria de las ideologías podría alumbrar un nuevo discurso Amo aún más peligroso. De momento los españoles están polarizados en la sempiterna guerra demagógica, con discurso guerracivilista incluido, entre la izquierda y la derecha, “los rojos y los fachas”; guerra cuidadosamente preparada y proyectada a diario por los políticos y los medios de comunicación, cuya palabra es creída, independientemente de su coherencia o verosimilitud, como si fuera pronunciada por un Dios, el Dios infalible de la Información. Un constante ramazo en la cabeza para que no podamos ver el bosque.

La psicología de los españoles

La psicología de masas de los españoles, además, es especialmente vulnerable por razones históricas. Dice Clara Valverde, autora del libro Desenterrar las palabras. Transmisión generacional de la violencia política del siglo XX en el Estado español (Icaria 2014):

La generación de los nietos tiene un rol muy específico en la transmisión generacional. Tienen más posibilidades de sufrir trastornos, es la generación más impactada en el subconsciente [..] Los efectos nocivos de los traumas generados durante la Guerra Civil y la posterior represión de la dictadura interfieren en las futuras generaciones, creando efectos como la necesidad de tener enemigos, la polarización de la sociedad, el victimismo, la venganza y el miedo a denunciar al poder (Benítez, 2014).

Trauma y transmisión: Efectos de la guerra del 36, la postguerra, la dictadura y la transición en la subjetividad de los ciudadanos» (Xoroi 2012), es una investigación de corte psicoanalítico sobre la misma cuestión. Nos dice una de sus autoras:

Hay que tener en cuenta que la transmisión alude a las marcas que nos constituyen como sujetos, dentro de un linaje familiar, histórico/cultural y que nos ubican en una filiación. No es de extrañar entonces que aquellas huellas de violencias sobre las que no hubo palabras, y por tanto no han alcanzado representación simbólica se hayan legado como herencia con toda su capacidad traumática, de manera inconsciente a través de las generaciones (5).

Conclusiones

Decía el psicoanalista Wilhelm Reich que “el fascismo es una amalgama entre emociones rebeldes e ideas sociales reaccionarias [..] La rebeldía fascista se origina siempre allí donde una emoción revolucionaria es convertida en ilusión por miedo a la verdad” (Reich, 1933: 12-13).

El sujeto que no quiere, o no puede, saber quién le golpea se ve abocado, en su rebeldía, a buscar un chivo expiatorio. Tal chivo ya ha sido introducido sutilmente en el discurso Amo del gobierno: “Juntos lo venceremos”. Es decir, aquel que tenga una visión crítica con la gestión de la pandemia y de la crisis socioeconómica concomitante; y que, por tanto, no esté cerrando filas con los demás, será el objeto de la agresividad de las masas, como de hecho esta ocurriendo con los “policías de balcón”. Se agrede al vecino por no poder agredir al Amo.

La cadena significante rota permite introducir en el discurso las ideologías que conformarán los valores de la sociedad que está por venir. La crisis del coronavirus sería, desde este punto de vista, un nódulo muy importante en un proceso que viene de mucho tiempo atrás. Como traté de introducir en mis artículos Psicología de masas en el s. XXI y Niños transgénero ¿Quién sabe lo correcto?, ambos publicados en La razón comunista, vivimos inmersos en un proceso de ataque constante a los discursos de autoridad, basados en doctrinas estructurantes, que son progresivamente sustituidos por ideologías alienantes.

En España, los traumas no elaborados de la guerra y la dictadura, una identidad nacional rota producto de siglos de leyenda negra, un amor propio herido y la coyuntura de crisis actual, se sumarían a los condicionamientos comunes al resto de países occidentales en el golpe traumático que dejará nuestra cadena significante rota.

Una de las opciones que tenemos es reforzar los vínculos y construir nuestro propio discurso estructurante. Ser responsables sin caer en la sumisión.

Notas

(1) ONU: Lecciones del Covid-19 para proteger nuestro planeta. Recuperado de: https://www.facebook.com/nacionesunidas/videos/3074133772639612/UzpfSTE0MDU3MzA5MzI5NzIwMjk6MjU1MDM0MjgzODUxMDgyNw/

(2) Recuperado de: https://www.opendemocracy.net/en/oureconomy/coronavirus-crisis-shows-its-time-abolish-family/

(3) Recuperado de: https://www.opendemocracy.net/en/supporters/

(4) Recuperado de: https://www.wsj.com/articles/the-coronavirus-pandemic-will-forever-alter-the-world-order-11585953005

(5) Recuperado de: https://www.foroporlamemoria.info/2014/04/trauma-y-transmision-efectos-de-la-guerra-del-36-la-postguerra-la-dictadura-y-la-transicion-en-la-subjetividad-de-los-ciudadanos-2/

Bibliografía

Benítez, B. (2014, marzo 29). Un libro analiza el trauma de los hijos y nietos de las víctimas del franquismo. La Marea. Recuperado de: https://www.lamarea.com/2014/03/29/el-trauma-de-la-represion-franquista-en-la-espana-de-nuestros-dias/

Dessal, G. (2020). Coronavirus: La infección es biológica. La pandemia es política. Recuperado de: https://zadigespana.com/2020/04/09/coronavirus-la-infeccion-es-biologica-la-pandemia-es-politica/

Han, B-Ch. (2020, marzo 22). La emergencia viral y el mundo del mañana. Byung Chul-Han, el filósofo surcoreano que piensa desde Berlín. El País. Recuperado de: https://elpais.com/ideas/2020-03-21/la-emergencia-viral-y-el-mundo-de-manana-byung-chul-han-el-filosofo-surcoreano-que-piensa-desde-berlin.html

Laplanche, J., Pontalis, J.B. (1996). Diccionario de psicoanálisis. Argentina: Paidós. Recuperado de: http://psikolibro.blogspot.eom

Reich, W. (1933) Psicología de masas del fascismo. España (1980): Bruguera.

Coronavirus: Reflexiones y recomendaciones (vídeo)

En una crisis, como en todo acontecimiento humano, existe lo que se percibe por los sentidos y lo que no se percibe por los sentidos; que, sin embargo, nos golpea incluso más que la misma muerte. En esto nos vamos a centrar, pues la salud mental, como el virus, no se ve a simple vista.

Duración: 9 minutos.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies